El obetivo del juego es muy simple. Cada jugador de blackjack nunca debe olvidar que compite sólo contra el crupier y no con los demás jugadores. Tu meta como jugador es jugar las cartas hasta que tu mano sume 21, o llegue lo más cerca posible a ese número sin excederlo. Efectivamente tu meta es vencer al crupier, y tu mejor esperanza para hacerlo es llegar lo más cerca posible a 21 sin superarlo. Si tus dos primeras cartas suman un total de 21, tienes blackjack. Si el crupier se acerca a 21 más que tú sin sobrepasarlo, él gana. El crupier sigue un conjunto estricto de reglas sobre blackjack escritas específicamente para él, y saber lo que el crupier debe hacer en la mesa es tan importante como saber lo que tú puedes hacer.
El crupier baraja las cartas. Antes de que las mismas sean repartidas , debes hacer tu apuesta colocando tus fichas en el lugar indicado frente a tu posición en la mesa. El crupier reparte entonces dos cartas (una por vez) para cada jugador en la mesa, de izquierda a derecha, y dos para sí mismo. Una de las cartas del crupier es colocada boca arriba y otra boca abajo. Después de que esas dos cartas fueron repartidas, cada jugador decide si recibir o no más cartas. Estas cartas también se reparten una por vez, hasta que el jugador se detiene o se retira. El crupier repartirá cartas para completar su mano sólo después de que todos los jugadores han completado las suyas.
Las reglas después de que el crupier juega son gobernadas por un conjunto de reglas. Las reglas del casino usualmente establecen que si el crupier suma un total de 16 puntos o menos, debe tomar otra carta y si tiene 17 o más debe detenerse.
En algunos casinos , los jugadores reciben ambas cartas boca abajo. Si este es el caso, ¡asegúrate de manejar tus cartas con sólo una mano! Si las cartas son repartidas boca arriba , ¡no se deben tocar! Consulta nuestra tabla guía con consejos para no parecer un tonto.
Suma todas las cartas. Las cartas con figuras como reyes, reinas y jotas valen 10, el as vale 1 o 11 (lo que sea más conveniente para el jugador) y el resto de las cartas suman lo que valen sus figuras.
Dependiendo de sus dos cartas y el valor de las cartas boca arriba del crupier, el apostador necesitará hacer una decisón de juego. Eso significa que deberá elegir entre pedir otra carta, detenerse, redoblar la apuesta o separar los pares. Como un casino puede ser muy ruidoso, las señales hechas con la mano son generalmente las preferidas. Si las cartas son repartidas boca abajo y tu quieres pedir otra, suave y gentilmente (para no dañar las cartas) levanta el borde de las cartas, moviéndolas através del fieltro de la mesa dos veces.Si las cartas fueron repartidas boca arriba, señálalas mientras dices "deme" ("hit me"), o rascas la mesa con tus dedos. También querrás probablemente asentir con la cabeza al mismo tiempo.
Si el jugador está satisfecho con el total de sus dos cartas, se detendrá y mantendrá esas dos cartas. El jugador indicará que se detiene moviendo sus manos por sobre las cartas. Como una regla fundamental, si la carta boca arriba del crupier vale más de 7, el jugador tiene mejores probabilidades de ganar con un total entre 12 y 16. Si el jugador tiene cartas que suman en total de 17 o más, debería detenerse porque las posibilidades de sobrepasarse son muchas.
Redoblar es la única oportunidad que tienes para duplicar tu apuesta después de recibir tus primeras dos cartas. Algunos casinos sólo permiten redoblar con un total de 9, 10 o 11, aunque otros lo permiten en cualquier mano de 2 cartas. Para indicar que deseas duplicar tu apuesta debes posicionar tu segunda apuesta junto a la primera. El crupier te dará únicamente una carta más, y proseguirá con la segunda mano.
Si tienes un par que deseas dividir un par dícelo al crupier y colocará las dos cartas un poco distanciadas. Deberás hacer para la segunda mano una apuesta igual a la primera. Entonces recibirás una carta adicional para cada mano. Estarás jugando dos manos independientes siguiendo reglas estandarizadas. Primero juegas tu mano a la derecha, hasta que te detienes o quiebras, y luego juegas tu mano a la izquierda.
Sin embargo si separaste ases, solamente recibes una carta más por cada mano después de la separación.Si separaste ases y sacas un 10, no es considerado un Blackjack natural por lo tanto no te pagan 3 a 2.
A veces en algunos casinos te estará permitida también la opción de rendirte. Si después de recibir tus dos cartas no te agradan tus opciones, sintiendo que no podrás vencer al crupier, puedes declararte rendido. El crupier sacará tus cartas de la mesa y la mitad de tu apuesta. Ya no podrás participar en esa ronda.
Debes anunciar tu decisión de rendirte antes de que el crupier termine de repartir la primer mano, y después de que chequee sus cartas para un Blackjack, conocida como "renuncia tardía".